Honduras terminó su camino mundialista en una noche amarga en San José, donde el empate 0-0 ante Costa Rica selló su eliminación rumbo al Mundial United 2026. El duelo, disputado en el Estadio Nacional, estuvo marcado por la tensión propia de una final, pero la Selección Nacional nunca logró imponer su fútbol ni tomar el control de su destino en un encuentro decisivo.

Desde los primeros ataques, Costa Rica mostró mayor idea de juego y determinación ofensiva, obligando a Édrick Menjívar a sostener al equipo con intervenciones reiteradas. Honduras respondió con aproximaciones esporádicas, como el disparo al poste de Luis Palma en el primer tiempo, pero sin llegar a construir una propuesta sostenida ni una identidad clara sobre el campo. La Selección sobrevivió más por resistir que por proponer.

El planteamiento de Reinaldo Rueda fue excesivamente cauteloso, con un bloque bajo y poca vocación ofensiva, lo que permitió que Costa Rica controlara los ritmos del partido. Ni siquiera los momentos de presión contra el técnico local desde la grada cambiaron el guion: Honduras no aprovechó el desconcierto para tomar protagonismo ni cargar con mayor determinación sobre el arco rival.

Menjívar continuó siendo la figura que mantenía la esperanza en pie, salvando jugadas de gran exigencia en la segunda mitad. Costa Rica, consciente de que también se jugaba su última opción, aumentó la presión en el cierre, pero no logró transformar su insistencia en gol.

Honduras también tuvo oportunidades para definir el encuentro. Andy Nájar obligó a Keylor Navas a una intervención milagrosa al final de la primera parte, y Marlon Ramírez dispuso de la ocasión más clara en el tramo final del partido, pero nuevamente apareció el histórico guardameta tico para evitar la caída. La falta de contundencia terminó siendo determinante, incluso cuando los resultados en otros estadios abrían una ventana momentánea hacia el repechaje.

El desenlace fue de angustia, con la H adelantando líneas pero sin precisión ni cohesión para lograr el golpe final. Al sonar el pitazo, el silencio y la frustración se apoderaron del equipo: jugadores cabizbajos, cuerpos derrumbados sobre el césped y un país sintiendo cómo una oportunidad histórica se escapaba entre indecisiones tácticas y falta de ejecución.

Tras el partido, Reinaldo Rueda compareció con rostro abatido y dejó palabras de despedida que marcaron el cierre de una generación. “Es difícil asimilarlo… todo un trabajo de 27 meses se va por un gol, por esos imponderables del juego”, expresó con la voz quebrada. El entrenador también confirmó que esta eliminación significa el final del ciclo para referentes como Romell Quioto, Andy Nájar y el propio Édrick Menjívar, además de otros líderes que marcaron la era reciente de la Selección.

Con la eliminación consumada y sin repechaje, Honduras queda fuera del escenario mundialista una vez más, dejando en el aire el sentimiento de que se pudo hacer más en el partido más importante del proceso.

Comments are closed.

¡ÚLTIMAS NOVEDADES!

¿Interesado(a) en recibir las últimas
novedades en tu correo electrónico?

Sobre Nosotros

En LatitudHN, creemos en el poder del periodismo para informar, cuestionar y transformar. Nuestro compromiso es con la verdad, la independencia editorial y la construcción de una sociedad más informada.

Teléfonos

+504 2220 0000 

Correo electrónico

info@latitudhn.com

LATITUDHN – NOTICIAS SIN FRONTERAS. TEGUCIGALPA, HONDURAS. © 2025.
Exit mobile version