La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) atraviesa un proceso de fortalecimiento tras cuatro años de gestión bajo la administración de Xiomara Castro, según destacó el ministro de Energía, Erick Tejada. Durante este período, la deuda de la estatal apenas aumentó un 10 %, un avance notable si se compara con el crecimiento exponencial registrado entre 2010 y 2022.
Tejada, quien fungió como gerente interino de la ENEE durante el gobierno de Castro, resaltó que en los años anteriores la deuda se había incrementado en un 772 % sin que hubiera inversiones significativas ni subsidios efectivos, dejando a la empresa al borde del colapso. “Hoy la empresa pública es más fuerte que hace 16 años; la encontramos hecha añicos”, aseguró.
Entre los logros de este periodo, el funcionario mencionó la renovación de centrales, la renegociación de contratos energéticos considerados lesivos y la implementación de subsidios estratégicos para mantener la estabilidad financiera.
El ministro también señaló avances en los pagos a generadores de energía, reduciendo el número de facturas pendientes de 12 a 14 en 2022 a un rango de 6 a 7 en 2025, lo que refleja un manejo más ordenado y eficiente de las finanzas de la ENEE.
Tejada subrayó que estas acciones permitieron que la deuda creciera a un ritmo de apenas 2.5 % anual durante los cuatro años de Castro, mientras que en la administración anterior, bajo Juan Orlando Hernández, la deuda aumentó un 64 % por año.
El funcionario insistió en que la combinación de inversión, subsidios y reducción de pérdidas ha sido clave para revertir la situación crítica de la ENEE y proyectarla como una empresa pública más sólida y sostenible.
Con estos resultados, el gobierno asegura que la ENEE no solo ha logrado estabilizar sus finanzas, sino también mejorar la calidad del servicio y fortalecer su posición frente a los retos del sector eléctrico.


