Por: Dimer Alvarado

Voy a confesarlo desde el inicio: cuando vi que varios medios afirmaban que Honduras había quedado “fuera” de la Cuenta del Milenio, pensé que yo era el que estaba entendiendo mal. Abrí la página oficial, revisé el scorecard, comparé cada indicador, volví a leerlo tres veces. Dudé incluso de mi inteligencia: ¿cómo es posible que yo esté viendo una cosa y esos medios otra distinta? La inquietud fue tal que terminé escribiendo a amigos y conocidos —gente que trabaja con estos datos— para preguntarles si yo estaba pasando algo por alto. Todos vieron lo mismo que yo: Honduras figura como “Half Scorecard Passed”, lo que significa que aún no se cumplen todos los requisitos; no estamos aprobados, pero tampoco estamos descartados.

Y aquí viene lo grave: los medios también lo vieron. Lo vieron, pero decidieron ignorarlo.

Porque cualquier persona con un mínimo de honestidad intelectual sabe que “Half Scorecard Passed” es un estado intermedio, no un veredicto final. Por eso, decir que Honduras “quedó fuera” solo por aparecer como Half Scorecard Passed no es una lectura estricta ni una interpretación “dura”: es falso. Y cuando lo falso se publica como noticia, lo que se ejerce no es periodismo: es manipulación.

Lo más inquietante no es que la verdad estuviera oculta —estaba a un clic—, sino que la voluntad de respetarla brilló por su ausencia. Algunos medios hicieron exactamente lo contrario a lo que deberían hacer: tomaron una categoría intermedia, visible, pública y comprensible, y la convirtieron en un titular catastrofista que contradice la evidencia oficial. No informaron: fabricaron. Y lo hicieron justo en la semana más sensible del ciclo electoral.

Según lo que he podido revisar —sin ser experto en leyes— ni la Ley Electoral ni los reglamentos del CNE contemplan sanciones específicas para la difusión de información falsa durante la campaña. Regulan los tiempos, la propaganda, las encuestas, el espacio público… pero no regulan lo más básico: que la ciudadanía tiene derecho a información verdadera. Ese vacío legal choca frontalmente con el Código de Ética del Colegio de Periodistas, que sí es clarísimo: prohíbe engañar, prohíbe difundir falsedades y exige veracidad. Los medios que publicaron ese titular incumplieron ese código de principio a fin.

Y uno no puede evitar ver la intención. Porque un titular así no nace de la ignorancia: nace de la conveniencia. De la apuesta por un impacto emocional antes que por la responsabilidad informativa. De saber que la población, en plena campaña, está más vulnerable al sobresalto que a la verificación. De suponer —y lamentablemente acertar— que muchos ciudadanos no tienen tiempo para entrar a la página oficial y revisar qué dice en realidad la MCC.

Esto no se trata de tecnicismos. Se trata de algo mucho más simple: si los datos dicen A y el titular dice Z, alguien está mintiendo. Y cuando quien miente tiene un micrófono, un portal y una audiencia, la mentira no es un detalle: es un acto de poder.

Una democracia necesita información confiable. No perfecta, no optimista, no bonita: confiable. La veracidad no es un adorno del periodismo; es su fundamento. Y cuando una cabecera decide violarlo, no perjudica a un gobierno en particular, sino al derecho de la ciudadanía a tomar decisiones informadas.

Sigo pensando en esa primera sensación: la de entrar al scorecard y ver un país evaluado, con avances y retrocesos, con indicadores que mejorar, pero claramente no fuera. Y todavía me pregunto en qué momento algunos empezaron a creer que podían publicar cualquier cosa sin esperar que alguien los confrontara con los hechos.

Este no es un llamado a censura. Es un llamado a la responsabilidad. A la mínima decencia profesional. A recordar que la libertad de prensa no es licencia para manipular, sino un compromiso con la verdad.

Y si algunos medios han olvidado eso, corresponde recordarlo con firmeza: cuando la verdad está disponible y aun así se elige la mentira, lo que falla no es la información. Lo que falla es la ética.

Comments are closed.

¡ÚLTIMAS NOVEDADES!

¿Interesado(a) en recibir las últimas
novedades en tu correo electrónico?

Sobre Nosotros

En LatitudHN, creemos en el poder del periodismo para informar, cuestionar y transformar. Nuestro compromiso es con la verdad, la independencia editorial y la construcción de una sociedad más informada.

Teléfonos

+504 2220 0000 

Correo electrónico

info@latitudhn.com

LATITUDHN – NOTICIAS SIN FRONTERAS. TEGUCIGALPA, HONDURAS. © 2025.
Exit mobile version