El escrutinio especial de las elecciones generales en Honduras se vio marcado por constantes interrupciones el domingo, luego de una serie de incidentes y denuncias de supuestas amenazas que alteraron el desarrollo del conteo en el Centro Logístico Electoral del Consejo Nacional Electoral.
El proceso, que había comenzado el jueves con cinco días de retraso, registró un avance limitado debido a desacuerdos entre los integrantes de las Juntas Especiales de Verificación y Recuento, encargadas de revisar las actas con inconsistencias. Estas diferencias provocaron la suspensión de turnos completos y retrasaron la revisión de miles de documentos electorales.
Desde la noche del sábado, el escrutinio quedó detenido luego de que representantes del Partido Liberal y del partido Libertad y Refundación no se presentaran al centro de conteo, señalando que habrían recibido advertencias por parte de militares sobre posibles delitos electorales si dejaban mesas en cero. El conteo se reanudó hasta casi el mediodía del domingo, aunque con lentitud.
En medio de la paralización, la diputada del Partido Nacional, María Antonieta Mejía, denunció que el proceso no avanzaba por intentos de retirar al fedatario de su partido, quien, según afirmó, estaba dejando constancia de incidencias e irregularidades. Sostuvo que algunas actas estaban siendo anuladas sin respaldo legal.
Por su parte, la consejera del CNE, Cossette López, recordó que las normas del escrutinio especial ya estaban claramente definidas y advirtió sobre las consecuencias de dejar actas en cero sin fundamento jurídico. “Eso equivale a decir que en más de cien lugares no hubo elección”, expresó al referirse al impacto de dichas decisiones.
López también se refirió a la circulación de un video y un comunicado difundidos por miembros de juntas escrutadoras que afirmaron haberse sentido agredidos tras la lectura de las reglas y advertencias legales. En ese contexto, señaló que “si el contenido de la ley y las reglas les ofende más que el daño que le están haciendo al país, entonces que no participen”.
De acuerdo con cifras oficiales, solo 983 de las 2.792 actas con inconsistencias habían sido escrutadas desde el inicio del proceso, lo que generó llamados urgentes a retomar el conteo. El presidente del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal, Roberto Contreras, exigió la presencia inmediata de los escrutadores liberales, mientras el diputado del Partido Salvador de Honduras, Carlos Umaña, advirtió que los retrasos ponían en riesgo el orden constitucional y el respeto a la voluntad popular.

