A pocas horas de que el Consejo Nacional Electoral emita este 30 de diciembre la declaratoria oficial de los diputados electos, el Congreso Nacional se encamina hacia una nueva etapa marcada por negociaciones intensas y la falta de mayorías absolutas para el período 2026-2030. La conformación de la próxima Junta Directiva se perfila como uno de los principales focos de atención del escenario político.
La correlación de fuerzas obliga a los principales partidos a buscar acuerdos. Aunque liberales y nacionalistas concentran la mayor cantidad de curules, ninguno alcanza por sí solo los 65 votos necesarios para asegurar la presidencia del Legislativo, lo que abre la puerta a pactos entre bancadas o a entendimientos con Libertad y Refundación, que pasó a ocupar la tercera posición en el Congreso.
En este contexto, dentro del Partido Nacional comienzan a tomar fuerza tres nombres como posibles aspirantes a presidir el Congreso Nacional. Uno de ellos es Tomás Zambrano, quien ha sido una de las figuras más visibles de la oposición desde el hemiciclo y cuenta con una amplia trayectoria parlamentaria. Zambrano representa al departamento de Valle, donde se ubicó como el diputado más votado al quedar en la primera posición de los cuatro curules que elige ese departamento.
Otro de los aspirantes es Carlos Ledesma, diputado por Choluteca y cercano al presidente electo Nasry Asfura. Su proyección política se apoya en el respaldo territorial del sur del país y en la confianza del mandatario entrante. En las elecciones generales se colocó en la segunda posición entre los nueve diputados electos por ese departamento.
También figura Antonio Rivera, quien se incorporó en la etapa final del proceso electoral y es visto como una alternativa con experiencia legislativa y apoyo de sectores del empresariado. Rivera representa al departamento de Francisco Morazán, donde se ubicó en la posición 22 de los 23 diputados electos, un dato que no lo excluye de las negociaciones políticas que se avecinan.
Este pulso por el control del Legislativo se da mientras el Congreso saliente mantiene sesiones hasta el 20 de enero, en un intento por cerrar un período marcado por la confrontación y los cuestionamientos a la Comisión Permanente nombrada y presidida por Luis Redondo, señalada por distintos sectores por decisiones polémicas y declaraciones sobre el proceso electoral.
Con la declaratoria de diputados prevista para hoy, las negociaciones por la presidencia del Congreso Nacional entran en una fase decisiva, en la que los acuerdos políticos definirán quién dirigirá el Poder Legislativo durante los próximos cuatro años.

