La Organización de los Estados Americanos (OEA), elevó la presión sobre el proceso electoral hondureño al exhortar a las autoridades responsables a cerrar cuanto antes el escrutinio pendiente, cumpliendo estrictamente con la ley y ofreciendo garantías plenas a todos los sectores políticos y sociales del país.
El organismo regional recordó, mediante un pronunciamiento público, que existe un mandato constitucional que obliga a certificar los resultados antes del 30 de diciembre, subrayando que este paso es clave para respetar la decisión soberana del electorado sobre quién debe asumir la presidencia de la República.
En el mismo llamado, la OEA pidió a las fuerzas políticas actuar con responsabilidad y apego a la voluntad popular, advirtiendo que la estabilidad democrática y la paz social dependen en gran medida de la transparencia y la seriedad con que se concluya esta etapa del proceso.
De acuerdo con los datos oficiales, de las 2,792 actas que presentaban inconsistencias ya se han revisado 1,331, mientras que aún restan 1,461 por escrutar, lo que mantiene abierta la expectativa sobre el cierre definitivo del conteo.
Con el 99.92 por ciento de las actas procesadas, los resultados más recientes muestran una contienda estrecha, con el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, a la cabeza con el 40.29 por ciento de los votos, equivalente a 1,464,827 sufragios, seguido muy de cerca por el aspirante del Partido Liberal, Salvador Nasralla, quien alcanza el 39.52 por ciento, con 1,436,888 votos.
La expectativa nacional e internacional se mantiene mientras avanza el escrutinio restante, en un contexto marcado por la estrechez de los resultados y la necesidad de una definición clara. Observadores y ciudadanía coinciden en que la conclusión ordenada y transparente del proceso será determinante para fortalecer la confianza en las instituciones y garantizar la gobernabilidad en la etapa postelectoral.

