El Consejo Nacional Electoral (CNE) llega al límite del plazo legal para emitir la declaratoria final de las elecciones generales del 30 de noviembre, en medio de un clima de tensión política, retrasos en el escrutinio especial y profundas divisiones tanto internas como entre los principales actores del sistema político.
El proceso se ha visto marcado por la revisión de actas con inconsistencias, principalmente en los niveles de diputaciones y corporaciones municipales, luego de una elección presidencial cerrada que derivó en impugnaciones y reclamos de distintos sectores. A pesar de ello, el organismo electoral ya proclamó el 24 de diciembre al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, como presidente electo para el período 2026- 2030.
En este contexto, la presidenta del CNE, Ana Paola Hall, y la consejera Cossette López denunciaron públicamente intentos para frenar el avance del escrutinio especial. En un comunicado conjunto advirtieron que estas acciones “no son fortuitas ni aisladas”, sino que responden a “un patrón de conducta sistemático y coordinado orientado a impedir la emisión de la declaratoria electoral y forzar la repetición de las elecciones generales”.
Ambas funcionarias señalaron que este escenario genera incertidumbre y beneficia a determinados sectores políticos, al tiempo que reiteraron su compromiso con la defensa del orden constitucional y el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.
Las presiones también se trasladaron al ámbito legislativo. El diputado del Partido Nacional, Tomás Zambrano, afirmó que la declaratoria electoral debe realizarse sin más dilaciones y aseguró que el partido Libre boicoteó durante una semana el escrutinio especial. Además, acusó a la Junta Directiva del Congreso Nacional de haber cometido “un rosario de delitos” y sostuvo que las acciones iniciaron de manera ilegal y, a su juicio, concluirán de la misma forma.
La crisis interna del órgano electoral se profundizó con la postura del consejero Marlon Ochoa, quien anunció que no firmará la declaratoria oficial. Al justificar su decisión, expresó que “mi firma le pertenece al pueblo”, dejando en evidencia las divisiones dentro del pleno del CNE a pocas horas del vencimiento del plazo legal.
Con el tiempo en contra y bajo una creciente presión política e institucional, el país permanece a la expectativa de si el Consejo Nacional Electoral logrará emitir la declaratoria final dentro del marco legal y cerrar un proceso electoral marcado por la polarización y la desconfianza en su etapa final.

