Salvador Nasralla señala directamente al expresidente Juan Orlando Hernández como responsable de un presunto fraude electoral en las elecciones generales de Honduras, asegurando que la manipulación de los resultados no es un hecho aislado sino parte de un esquema planificado. Según el candidato del Partido Liberal, Hernández dirige la operación desde el exterior, influyendo sobre los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Durante una protesta frente a la sede del CNE en Tegucigalpa, Nasralla denuncia que los consejeros no actúan de manera autónoma. “Los consejeros del CNE no se manejan solos, reciben instrucciones, pero están recibiendo instrucciones del crimen organizado”, afirma, señalando que esta subordinación compromete la transparencia del proceso.
El candidato enfatiza que él no tiene vínculos con redes delictivas y que su denuncia busca evidenciar la influencia de estructuras externas sobre el órgano electoral. “Yo no pertenezco al crimen organizado, yo no soy parte del narcotráfico”, insiste, subrayando que su reclamo se centra en garantizar la integridad del conteo de votos.
Nasralla acusa a Hernández de replicar prácticas fraudulentas utilizadas en comicios anteriores. “Este fraude no solamente fue fraguado por los nacionalistas que están de candidatos, fue fraguado desde los Estados Unidos por su líder, que es Juan Orlando Hernández”, declara, recordando el esquema del proceso electoral de 2017.
El candidato asegura que la intervención del crimen organizado explica las irregularidades detectadas en el escrutinio, incluyendo la manipulación del sistema de transmisión de resultados y la alteración de actas electorales para favorecer a un candidato específico.
Además, Nasralla advierte que el control del CNE se ejerce a través de la empresa encargada de procesar y difundir los resultados preliminares, lo que refuerza, según él, la participación de Hernández y de estructuras criminales en la operación.
Finalmente, Nasralla reitera su exigencia de un conteo transparente y completo de los votos. “No estamos pidiendo nada del otro mundo, solo estamos pidiendo que se cuenten los votos, nada más”, subraya, advirtiendo que mientras no se aclaren estas denuncias, la credibilidad del proceso electoral permanece cuestionada.

