En un emotivo encuentro con las bases del Partido Nacional de Tegucigalpa, Comayagüela y sus aldeas, Nasry Asfura y Juan Diego Zelaya reafirmaron su compromiso con Honduras, asegurando que diciembre de 2025 será un mes de doble celebración: la tradicional Navidad y el inicio de una nueva era para el país con el triunfo del Partido Nacional.
Durante la reunión, que incluyó la participación de líderes y estructuras nacionalistas, ambos dirigentes destacaron la importancia de reconocer el esfuerzo de las bases en los últimos meses, al tiempo que compartieron sus propuestas para atender las necesidades de la capital y del país.
Nasry Asfura, conocido como “Papi a la Orden”, enfatizó que la paz y la reconciliación son pilares fundamentales para sacar adelante a Honduras. “Sin amor y trabajo, no hay forma de superar las divisiones y el estancamiento en el que nos tienen. El próximo año, celebraremos no solo la Navidad, sino también el inicio de un gobierno que traerá prosperidad y oportunidades a todas las familias hondureñas”, declaró, reafirmando su compromiso de trabajar junto con las estructuras del partido y las municipalidades para impulsar el desarrollo.
Por su parte, Juan Diego Zelaya, precandidato a alcalde del Distrito Central, llamó a los nacionalistas a mantenerse unidos y vigilantes durante el proceso electoral.
«La victoria está cerca, pero debemos cuidarla. Es nuestra responsabilidad defender cada acta y garantizar que la voluntad del pueblo sea respetada. Solo así devolveremos a Tegucigalpa y a toda Honduras el futuro que se merece», subrayó Juan Diego Zelaya.
Zelaya también compartió su visión de construir una capital más segura, ordenada y llena de oportunidades para sus habitantes.
El encuentro, que incluyó desayuno y almuerzo con las bases, reflejó el entusiasmo y la fortaleza del gigante azul, dejando claro que el Partido Nacional está preparado para devolverle la esperanza a Honduras.
Ambos líderes concluyeron con un mensaje de unidad: “Amor, trabajo y unidad son la clave para construir juntos un futuro mejor para Honduras”. La jornada se convirtió en una muestra del compromiso de los nacionalistas con el sueño de un país más próspero y reconciliado.