El expresidente uruguayo, que lideró un gobierno progresista histórico y reconocido por su estilo de vida austero, enfrenta su última lucha contra un cáncer de esófago diagnosticado en mayo de 2024. En las últimas horas, el exmandatario de 89 años expresó su deseo de descansar en el jardín de su hogar junto a su perra Manuela, por lo que pidió que lo dejen “morir tranquilo”.
José ‘Pepe’ Mujica, es un ícono de la izquierda latinoamericana, ha decidido despedirse tras señalar que ha perdido la lucha contra el cáncer.
En una sorpresiva declaración este jueves 9 de enero, el expresidente uruguayo señaló que su ciclo ha terminado, debido a que la enfermedad terminal se extendió del esófago al hígado.
“Me estoy muriendo y el guerrero tiene derecho a su descanso”. Con esta frase en la que sería su última entrevista a los medios de comunicación, el expresidente subrayó la situación de salud por la que atraviesa, motivo por el que aseguró que se alejará del foco público para «morir en paz».
En declaraciones al diario local ‘La Búsqueda’, Mujica sostuvo que no desea seguir con el tratamiento para combatir el cáncer, debido a su avanzada edad. Destacó que tiene dos enfermedades crónicas y su cuerpo “ya no aguanta más”.
Pepe, quien libró un tortuoso camino a la presidencia junto a Lucía Topolansky, ex vicepresidenta, luchadora social y esposa del expresidente, fueron acompañados por muchos años por Manuela, una adorable perrita que estuvo con la pareja por más de 20 años.
En una entrevista que dio el ex mandatario uruguayo a CNN en 2020, habló un poco de su intimidad con su perrita Manuela. En donde contó sobre su deseo de que, al morir, sea enterrado junto a ella.
Cuando le preguntaron sobre Manuela, Mujica comentó que murió a los 22 años, destacando que se trató de un tiempo récord considerando el promedio de vida de los perros.
Sobre la enfermedad que padece, “Pepe” admitió sentirse cansado de los tratamientos médicos, por lo que ha aceptado su irremediable destino en su lucha contra el cáncer.
Durante su lucha guerrillera contra la dictadura militar en Uruguay (1973-1985), Mujica estuvo en prisión durante 13 largos años, donde sufrió condiciones infrahumanas y fue víctima de tortura.
Mujica, respetado por la esfera política latinoamericana, ha pedido que lo dejen pasar tranquilo sus últimos días de vida.