El magistrado de la Sala de lo Penal, Mario Díaz aseguró en las últimas horas que no tiene nada que ver con una denuncia interpuesta en su contra por un exfuncionario del Seguro Social, que guarda prisión en la actualidad, y quien lo acusa de recibir sobornos millonarios por una resolución judicial.
Todo esto tras la publicación de un supuesto escrito de Ramón Bertetty dirigido al Fiscal General, Johel Zelaya el cual denuncia a los magistrados Mario Díaz y Nelson Mairena en una trama de sobornos.
Según la denuncia de Bertetty, el señor Charles Bográn expresó que su esposa –Marcela Bográn– tramitó un préstamos hipotecario con una institución bancaria para cubrir el pago de los magistrados y el secretario de la Sala de lo Penal, pero al recibir los fondos del préstamo solicitaron la emisión de un cheque de caja a nombre de un empleado de don Charles Bográn.
Se menciona a la abogada Raquel Núñez como la intermediaria con el abogado Juan Ramón Cruz –secretario de la Sala de lo Penal- Asimismo, señala a los magistrados por los presuntos delitos de cohecho, prevaricato judicial, lavado de activos y extorsión.
Ante la delicada acusación, el alto juez Mario Díaz apuntó no sentirse aludido, pese a que claramente se menciona su nombre y el de su colega Nelson Mairena.

“Sé que la denuncia existe y le corresponde al Ministerio Público investigarla”, Mario Diaz, magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
El lunes de esta semana, el Fiscal General Johel Zelaya reveló que tenía bajo la lupa a dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), por denuncias contra ellos.
Luego de conocerse detalles de la denuncia de la carta del exgerente financiero del IHSS, el magistrado Díaz insistió que “no hemos actuado al margen de la ley, el Ministerio Público está obligado a llegar al fondo de la verdad”.
Dijo sentirse tranquilo y en toda la disposición de colaborar con la fiscalía hondureña.
Denunció que muchos abogados privados suelen hacer este tipo de denuncias cuando un juez no resuelve conforme a sus pretensiones, sin embargo “eso no hace mella en mi persona porque siempre he actuado correctamente”.
Es una forma de presionar a los jueces para futuras resoluciones, arguyó Díaz. No descartó que se trate de una estrategia en su contra por futuros casos que se conozcan en la Sala de lo Penal que él integra.