La incertidumbre sigue marcando el panorama político en Honduras. A pocos días de finalizar el primer mes de 2025, el Congreso Nacional no ha logrado aprobar el Presupuesto General de la República, una situación que genera preocupación en diversos sectores sociales, económicos y políticos.
La Constitución y la Ley Orgánica de Presupuesto establecen que este documento fundamental para el funcionamiento del Estado debió aprobarse antes del 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, la falta de consenso político ha paralizado el proceso, dejando al país operando bajo el presupuesto del año anterior, un escenario que podría tener serias repercusiones en el corto y mediano plazo.
El Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), ha advertido que la demora en la aprobación del presupuesto compromete la ejecución de proyectos clave para el desarrollo del país. Según el organismo, los programas sociales destinados a educación, salud, infraestructura y otros sectores esenciales podrían quedar desfinanciados o limitados en su alcance.
“El presupuesto no es solo una herramienta técnica, sino el reflejo de las prioridades del país. Sin un presupuesto aprobado, estamos enviando un mensaje de desorganización y falta de dirección”, señaló un representante del FOSDEH en un reciente pronunciamiento.
Por su parte, la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) expresó su preocupación, subrayando que los gobiernos locales dependen directamente de las asignaciones presupuestarias para continuar proyectos vitales como la construcción de escuelas, centros de salud y mejora de la infraestructura vial. La AMHON instó al Congreso Nacional a actuar con responsabilidad y celeridad para evitar un impacto negativo en la calidad de vida de miles de hondureños.
El presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, atribuyó la falta de avances a desacuerdos políticos entre las distintas bancadas. Según Redondo, las diferencias ideológicas han dificultado la discusión y votación del presupuesto, convirtiéndo en un punto de negociación entre los partidos.
Mientras tanto, sectores de la oposición han criticado al oficialismo por no generar los consensos necesarios. Asimismo, la falta de un presupuesto aprobado también podría afectar la organización de los procesos electorales previstos para este año. Expertos en la materia advierten que la falta de financiamiento adecuado para el Consejo Nacional Electoral (CNE) y otros organismos podría retrasar la logística electoral, afectando la transparencia y legitimidad de las elecciones.
Diversos sectores, desde organizaciones de la sociedad civil hasta líderes empresariales, han hecho un llamado al Congreso Nacional para que priorice la discusión y aprobación del presupuesto. Señalan que este instrumento es fundamental para garantizar la estabilidad del país, fomentar el desarrollo y atender las necesidades urgentes de la población.
A medida que enero llega a su fin, la incertidumbre persiste. Honduras enfrenta no solo un desafío económico, sino también una prueba de su capacidad para superar las divisiones políticas y garantizar el bienestar de su ciudadanía.