El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Odir Fernández, manifestó su preocupación por el incumplimiento en los desembolsos que la Secretaría de Finanzas adeuda a la Máxima Casa de Estudios. Según indicó, aún se les deben 615 millones de lempiras, un monto que, hasta la fecha, no ha sido transferido debido a problemas en la recaudación estatal.
El rector explicó que, aunque inicialmente se les transfirieron 900 millones de lempiras destinados a cubrir los salarios atrasados del personal de la universidad, la falta de pago del saldo pendiente genera una gran incertidumbre.
“Se nos pasó los L900 millones, nos dijeron cumplan con el pago de los salarios atrasados, pero de los L615 millones no tenemos garantía que se nos transfiera, lo que dijo el secretario de Finanzas es que por falta de recaudación no se desembolsaba lo restante.” Declaró Odir Fernández, rector de la UNAH.
Fernández destacó que la falta de estos recursos compromete gravemente las operaciones de la UNAH, incluyendo el desarrollo académico, proyectos de investigación y otros programas esenciales que dependen del financiamiento estatal. Además, señaló que el compromiso adquirido por Finanzas no garantiza que los fondos faltantes sean entregados antes de que termine el año 2024.
Esta situación ha generado inquietud entre la comunidad universitaria, especialmente en un contexto donde la educación pública enfrenta múltiples retos relacionados con la gestión de recursos y la calidad del servicio. El rector reiteró la necesidad de que las autoridades financieras cumplan con los compromisos adquiridos, ya que el retraso en los pagos afecta directamente el funcionamiento y sostenibilidad de la institución.
Por su parte, la UNAH sigue buscando mecanismos para garantizar la continuidad de sus actividades esenciales, pero Fernández subrayó que la universidad no puede operar eficazmente sin el respaldo financiero que, por ley, debe ser proporcionado por el Estado.
Asimismo, llamó a las autoridades a priorizar los desembolsos pendientes y a establecer un plan claro que asegure la entrega de los recursos en los plazos correspondientes.La falta de transferencia de estos fondos también pone en evidencia los problemas estructurales de recaudación en el país, lo que, según expertos, afecta no solo a la educación superior, sino a otros sectores prioritarios que dependen de los ingresos fiscales para su funcionamiento.